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  • Dabid

    La señora Placton está triste, porque hace mucho que su hijo no la visita. ¡Qué mal hijo! ¡Y qué mal marido! Karen ha venido a verla, echando pestes de su hijo.
    –¡Señora Placton, ya no le aguanto, está obsesionado con quitarle la fórmula secreta de la cangreburguer al señor Cangrejo, y no me hace caso!
    –¡A mí me lo vas a decir, hija, que hace años que no le veo! ¡Hasta el rata de Eugene Cangrejo se pasó el otro día por aquí, para felicitarme mi cumpleaños! Me trajo unos pastelitos, pero claro, eran de cartón. Menos mal que luego llegó Bob Esponja, que es un cielo, y me trajo una burguer cangreburguer que estaba deliciosa…

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